Las láminas compuestas de aluminio poseen una propiedad única que las hace predominantes en la construcción y el diseño modernos; son extremadamente duraderas y ligeras, pero flexibles para instalar. Estas láminas suelen consistir en dos capas finas de aluminio que envuelven un núcleo que no es de aluminio, y por lo tanto proporcionan una eficaz aislamiento y a prueba de ruido. Son ideales para una variedad de usos, desde fachadas de edificios, hasta paredes interiores e incluso señales. Al aumentar la demanda de materiales de construcción eficientes y amigables con el medio ambiente, la necesidad de láminas compuestas de aluminio sigue creciendo debido a su facilidad de mantenimiento.